domingo, 1 de marzo de 2009

Querida Presidenta es un honor estar a tu lado

Discurso de la Presidenta de la Nación, en el acto de apertura de Sesiones Ordinarias del Congreso de la Nación
domingo, 01 de marzo de 2009
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE APERTURA DEL 127º PERÍODO ORDINARIO DE SESIONES REALIZADO ANTE LA ASAMBLEA LEGISLATIVA EN EL CONGRESO DE LA NACIÓN (Versión preliminar sujeta a correcciones)





Honorable Asamblea Legislativa: vengo a dar cumplimiento una vez más, a la obligación que me imponer como Presidenta de la Nación, el artículo 99 inciso 8º de nuestra Carta Magna, en cuanto a presidir la apertura de las sesiones ordinarias de este Parlamento, y al mismo tiempo dar cuenta de la gestión del Estado de la Nación.

Debo reconocer que, tal vez, sea la primera Presidenta en tantas décadas que viene a dar este mensaje ante nuestras Cámaras, en una situación inédita en materia internacional.

Todos los hombres que me precedieron en el ejercicio de este cargo, vinieron muchas veces a hacer su mensaje, su primer mensaje o los que les correspondieran luego, en marco de graves crisis, pero en la mayoría de los casos eran crisis provocadas en nuestro propio país o tal vez los coletazos de alguna crisis muy focalizada o localizada que generaba impactos en la economía de nuestro país.

Hoy estamos ante una situación -reitero- absolutamente inédita. Todos, absolutamente todos coinciden que es similar a la de 1930. Otros la comparan con caída del muro de Berlín; diferencia con la caída del muro de Berlín, es que en aquella oportunidad se les había caído a los que estaban del otro lado. Ahora los muros se nos han derribado a nosotros.

Tal vez tenga que ver en esta situación, porque la historia siempre tiene concasualidades, que aquel derrumbe del muro de Berlín hizo creer a algunos o caer a algunos en los mismos fundamentalismos en que habían caído quienes habían construido esos muros, los mismos, aquellos que presuponían que el Estado todo podía resolver y que poco tenía que ver lo que quería cada ciudadano o cada ciudadana, y luego este otro modelo que se impuso en lo que podemos fundamentalismo de mercado en el cual el Estado debía desaparecer, el mercado, el correcto asignador de recursos, la política casi una tarea de administrar lo que se tenía y fundamentalmente más que compromiso de transformación, resignación y acomodamiento de lo que se tenía.

Los paradigmas han caído y vemos todos los días noticias que agobian, caídas de bancos, despidos masivos, fábricas quebradas, parece que nada pudiera tener fin en este vacío sin fin. Y lo que es más importante, los que toda la vida pronosticaron lo que iba a pasar sobre nosotros, sobre ellos, sobre el mundo y sobre la historia, no aciertan en ninguna de las medidas, en ninguno de los diagnósticos. Tengo también mis serias dudas que quienes fueron los causantes de esta crisis puedan tener la capacidad intelectual de formular alternativas y soluciones diferentes. No por malos, sino simplemente por estructuras mentales muy consolidadas por mucho tiempo de pensamiento único rechazando toda otra alternativa, lo cual nos obliga a todos nosotros a ejercitar una fuerza diferente en cuanto a encontrar alternativas a un mundo que se ha derrumbado.

Vamos a ir al G20 llevando las propuestas que venimos sosteniendo desde hace mucho tiempo, pero sinceramente creo que lo económico y financiero es solamente la punta del iceberg. Creo que hay un modelo en crisis que tiene que ver también con una forma de relacionarse en el mundo basado en la subordinación y no en la cooperación, basado fundamentalmente en que las reglas sólo existen y deben ser cumplidas por los países débiles o emergentes, y tal vez los que integran un selecto grupo que hasta ahora ha dirigido las economías, las finanzas y la política del mundo no deben atenerse a esas reglas. Sostengo y creo que no solamente es económico o financiero el problema.

Al G20 vamos a ir con lo que venimos sosteniendo desde tiempo, desde el año 2003 en todos los foros internacionales, pero que ya no se agota en la mera formulación de los organismos multilaterales de crédito o en la propia organización política que es Naciones Unidas. Va a requerir la formulación total del pacto de Bretton Woods, pero al mismo tiempo también, un acuerdo en materia de políticas macroeconómicas globales que tengan y que tiendan a levantar y sostener la demanda global, porque vemos que, con el solo fondeo de bancos que se caen, no alcanza; el grave problema es que se ha quebrado la confianza y muchas sociedades están al borde de su capacidad de endeudamiento, la han superado, con lo cual uno de los caminos problemas fundamentales del mundo, es lograr reactivar la demanda global, única manera de reactivar la economía, además también de lograr fuentes de financiamiento.

Se va a tener que tener entonces una noción de cooperación y no de subordinación en la formulación de políticas en este sentido. También deberán ser reformulados los organismos multilaterales de crédito que ya deberán cambiar totalmente lo que ha sido el ejercicio hasta ahora y que ha sido siempre someter a condicionalidades que tenían que ver con ajustes a la economías emergentes.

Estos organismos multilaterales, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional deberán convertirse en instrumentos de financiamiento sin condicionalidades, fundamentalmente las economías emergentes que han sido las responsables de las tres cuartas partes del crecimiento de la economía mundial en los últimos 10 años en planes de infraestructura que complementen además, los requerimientos de la demanda global.

Por otra parte también deberá regularse definitivamente a nivel global, el sistema financiero, el movimiento de capitales para que no se produzca la paradoja que tenemos hoy donde precisamente desde los países emergentes que no han provocado la crisis, emergen y se trasladan hacia los países centrales, los capitales.

También llevaremos como propuesta a ese G20 la supresión de los paraísos fiscales. Se calcula que más del 40 por ciento de los capitales del mundo, están precisamente fondeados en los paraísos fiscales.

Será necesario entonces, encontrar un modo de cooperación y un modo de funcionamiento global sustancialmente diferente, porque esto trae aparejado también dos análisis o dos conclusiones que no podemos soslayar. La primera, que el acuerdo debe ser global y la segunda, que va a ser imposible la salida de modelos nacionales si realmente la crisis se prolonga en el tiempo, terminará impactando indefectiblemente en todos los países a escala planetaria. Esto es una realidad incuestionable y esto es lo que tiene de nuevo e inédito esta crisis, que emergiendo de los países centrales impacta en todas aquellas economías que venían sosteniendo el crecimiento mundial y al mismo tiempo, no da respuestas ni hacia afuera ni hacia adentro de sus propias economías.

¿Cómo los encuentra a los argentinos esta crisis sin precedentes a escala global? Esta crisis nos encuentra en nuestro sexto año -el año que pasó me refiero al año 2008, mi primer año de gestión- en el sexto año de crecimiento consecutivo completando el ciclo de crecimiento económico más importante de nuestros 200 años (APLAUSOS), 66 por ciento del crecimiento de la economía, 47 puntos se los debemos esencialmente al mercado interno; un modelo de acumulación que tuvo en el mercado interno, en la exportación y en la inclusión social, generación de trabajo, producción y economía real, los ejes fundamentales. Esta es una de las características de la Argentina frente a esta economía global que se convirtió en una economía de dinero electrónico de carácter absolutamente financiero que nos hace recordar mucho al derrumbe del año 2001 en nuestro país cuando se había construido una pirámide, tal vez no financiera pero sí en torno a la convertibilidad que finalmente provocó el desplome de nuestra economía, de nuestra sociedad y de nuestras instituciones.

Nos encuentra demás, a diferencia de lo que sucede en el mundo financiero global, con un sistema financiero que ha duplicado su capital en los últimos 5 años que además, ha pasado de tener al Estado como deudor, como acreedor neto en base a que sostenemos con nuestros depósitos, parte importante también de ese sistema; sistema que además, solamente tiene un 12 por ciento de sus depósitos en dólares, que además solamente puede prestar de acuerdo a regulaciones internas a sectores que también reciben ingresos únicamente en dólares.

Encuentra además a esa sociedad y a ese sistema financiero, con un nivel de endeudamiento que no supera el 20 por ciento, frente a economías como la estadounidense por ejemplo, donde el endeudamiento de sus sociedades es superior al ciento por ciento de su Producto Bruto Interno. Se encuentra también con un posicionamiento en torno a la redistribución del ingreso más importante que el que teníamos inclusive a fines del año 2007. En el año 2007 la participación de los trabajadores en el PBI había llegado al 42.9; finalizamos el año 2008 con una participación de los trabajadores en el PBI del 43.6, la serie más alta desde el año 2003 a la fecha donde partimos de un 34 por ciento de los trabajadores en la participación del PBI y esto se debe esencialmente al modelo de acumulación que también impactó midiendo el último trimestre en materia de desocupación el 7.3, alcanzando también la serie más baja de aquellos 25 puntos de desocupación del año 2003.

A qué se deben esencialmente estos resultados que también podemos adosar a lo que fue el resultado de la exportación en el año 2008 donde batimos récord en materia de exportación llegando a 70.124 millones de dólares sobre los 55.880 millones de dólares que fue en el año 2007; un superávit que significó el 4.6 de nuestro PBI, el más alto nivel de exportaciones y el superávit comercial más importante de la Argentina en toda su historia. Tiene que ver esto, absolutamente, con el modelo que veníamos desarrollando -y que bueno es decirlo- desde las usinas centrales que se cayeron en los grandes centros de poder venían anunciando reiteradamente desde el año 2003 en adelante, que indefectiblemente se derrumbaría. Sin embargo, en este año 2008 que me tocó presidir la suerte de los argentinos, el gobierno de los argentinos, pudimos tener un récord de exportaciones, récord de exportaciones, que también es bueno desentrañarlo, porque tal vez refleja con absoluta claridad, el por qué de la disminución del desempleo, el por qué del aumento de la participación de los trabajadores y del sector asalariado en el PBI, de esos 70.124 millones que exportamos la mayoría fue de manufacturas de origen industrial; 25.000 millones de dólares tuvo el sector por ejemplo, de exportación de cereales, pero es bueno desentrañar las cifras también; de esos 25.000 millones de dólares de exportación del sector granario, 14.000 corresponden al sector de la agroindustria, es decir, aquella que agrega valor a la materia prima. (APLAUSOS) Y además recortó en exportaciones -recursos primarios y manufacturas de origen agropecuario- un crecimiento importante respecto del año anterior del orden del 30 por ciento; 19.800 millones de dólares que habían exportado en este rubro en el año 2007 y más de 25.000 millones en el año 2008; en el sector de carnes 1.776 millones de dólares frente a los 1.500 millones aproximadamente del año 2007 y 566 millones en el sector de leche frente a 460 millones de dólares del año 2007.

Como vemos podemos llegar a dos conclusiones: primero, que crecimos en todas nuestras exportaciones y que además lo hicimos fundamentalmente ese crecimiento en torno al sector manufacturero industrial, de origen agropecuario en menor medida y de origen industrial en gran medida. Esto explica la baja en el desempleo y la redistribución del ingreso que se produjo. Todos sabemos que es precisamente el sector donde más valor se agrega, donde podemos redistribuir con mayor justicia el ingreso generando trabajo y crecimiento para la economía. No es propiedad de este gobierno ni de este partido; simplemente la comprobación fáctica y científica de que el dinero por sí mismo produce dinero, si no pasa por la circuito de la producción de los bienes y de los servicios, que es el modelo que creemos que debemos seguir sosteniendo. (APLAUSOS)

Creemos que parte importante -yo diría- total y fundamental de la crisis de lo que se denominaba el "primer mundo", pasó precisamente por creer que el dinero se reproducía asimismo, sin necesidad de articular con trabajo y producción, esto es una economía financiera frente a nosotros que, siempre la Argentina ha querido construir en sus mejores períodos históricos cuando ha basado sus políticas y sus gobiernos en la economía real. Esta es una comprobación que nos da nuestra propia experiencia histórica como país. Cada vez que dejamos de lado a la producción, al trabajo, a la generación fundamentalmente de riqueza a través del esfuerzo, es donde caímos en la fantasía de que pensábamos que podíamos vivir sin trabajar o siendo solamente un país de servicios.

Creo que toda esa experiencia, la que hemos tenido nosotros como país, la que hoy podemos confrontar con el mundo, nos dice muy claramente cuál es el mundo que debemos profundizar y seguir.

También en materia de estructura de financiamiento, hemos tenido en este año 2008 que ha pasado, un mejoramiento de nuestra ratio de deuda. Del 56,1 por ciento que teníamos de ratio de deuda sobre PBI, hoy luego del financiamiento, refinanciamiento que hemos hecho de PG, estamos en el orden del 49.1 de ratio de deuda sobre PBI. (APLAUSOS)

Se acordarán ustedes que eran los PG, eran los préstamos garantizables a partir del famoso megacanje y cuyos vencimientos estaban calzados fundamentalmente desde el año 2009 al 2011. De estos 23.800 millones de pesos de PG elegibles, hemos financiado más de 19.000, el 80,20 por ciento de la deuda exigible que tenía la República Argentina, pero además lo hemos hecho con un ahorro concreto de 2.001 millones de pesos en materia de ese financiamiento, sin pagar además ningún tipo de comisiones. (APLAUSOS)

Hemos también mejorado la situación de nuestras provincias. Permítanme, tal vez aquí sí voy a leer porque son cifras en las cuales quiero tener absoluta y milimétrica precisión, sé que hay senadores, es el ámbito de los senadores y de los diputados que defienden y representan los intereses del pueblo y de las provincias. Pero también quiero decirles que el crecimiento de la actividad económica desde el año 2003 en adelante, impactó más que positivamente en todas las cuentas provinciales, no sólo en forma directa a través de la coparticipación y de lo que constituyen las transferencias automáticas del Tesoro Nacional a provincias y que por lo tanto no dependen del humor de esta Presidenta ni de cualquier otra, sino también a partir de que habiendo mejorado la inversión pública en materia de infraestructura, hubo importantes transferencias hacia las provincias.

Si me permiten voy a analizar dos provincias, porque estuve justamente en ellas esta semana que pasó; saben que estuve el día lunes en esa hermosa ciudad que es San Fernando del Valle de Catamarca, provincia de Catamarca y el día jueves estuve en Rosario en compañía del presidente de nuestro Bloque de Diputados y también del Gobernador de la provincia de Santa Fe y del Intendente de Rosario.

Quiero leerles algunas cifras: Catamarca en materia de evolución de coparticipación: en el año 2002, la provincia de Catamarca recibía 249 millones de pesos de coparticipación. Si uno mira todas las series, todas las cifras desde el año 1991 hasta el año 2002 jamás había podido perforar siquiera el techo de los 300 millones de pesos. Ya en el año 2003, la cifra de 249 millones se elevó a 358 millones; el año pasado, 2008, primer año de mi gestión, la cifra de coparticipación de Catamarca en Coparticipación Federal de Impuestos, únicamente era 1.440 millones de aquellos 249 millones que habían sufrido en el año 2002. (APLAUSOS)

Si uno va además a otros recursos de origen nacional que también tienen transferencias automáticas, el subtotal se eleva a 1.826 millones de transferencia automática. Si además se le suman otras transferencias directas y otros gastos de la Administración Nacional, desde la ANSeS, desde Planes como el FONIL, como los planes alimentarios, todo lo que constituyen las transferencias más la obra pública por supuesto, llegamos a la cifra de 2.883 millones, a los que podemos sumar también los 181 millones que recibe en concepto de subsidios para la generación eléctrica, que como todos ustedes saben lo reciben todas las provincias y alcanza a los hogares, a los comercios, al alumbrado público y a la industria. Llegamos así a 2.883 millones en el año 2008 frente a 2.338 que también había sido récord en el año 2007. El Presupuesto para el año 2008 de la provincia de Catamarca, fue de 2.800 millones, menor a la transferencia que, por distintos conceptos, se recibió desde el orden nacional.

Puedo pasar a otra provincia, en este caso la provincia de Santa Fe, la segunda provincia en la cual estuve esta semana. Cuando uno mira los números de Santa Fe, ve que en el año 2002 habían recibido 800 millones en materia de Coparticipación Federal de Impuestos, nunca había perforado Santa Fe el techo de los 1.000 millones. Por primera vez perfora el techo de los 1.000 millones en el año 2003 donde recibe 1.162 millones de pesos, llegando en el año 2008 a 4.673 millones, casi 1.000 millones más durante el año 2008 y durante el año 2007. (APLAUSOS)

Si sumamos, del mismo modo que lo hicimos con la querida provincia de Catamarca, las transferencias automáticas directas más las recibidas por obra pública, estamos en el orden de los 14.166 millones de pesos. El Presupuesto de la provincia de Santa Fe fue para el año 2008 de 11.000 millones de pesos; podemos sumar también los más de 700 casi 800 millones recibidos en materia de subsidios para la generación de energía eléctrica que abarca a todo el espectro al igual que todo el país.

¿Por qué estas cifras, por qué estos números? Porque es bueno desmistificar y porque es bueno aclarar que cuando el país crece, crecen todos en el país, que no hay salidas personales ni individuales en un país, que un país sólo se reconoce en un proyecto nacional, en un proyecto nacional que podrá estar en un determinado momento de la historia impulsado por un sector político, pero que yo sueño, sinceramente, para convertirnos en un país en serio, que lo que son las bases estructurales del crecimiento, del trabajo, de la redistribución del ingreso sean asumidas como bandera por la mayoría de la dirigencia política argentina, para garantizarle este crecimiento a los argentinos. (APLAUSOS)

Porque yo me pregunto, no ceso de preguntarme: ¿qué pasaría si esta crisis a nivel mundial hubiera encontrado a la Argentina en otra situación o, tal vez, con alguna dirigencia política que siempre concibe al ajuste y el no tocar los privilegios de los que más tienen para enfrentarla? ¿Por dónde hubiera ajustado? ¿Quiénes estarían pagando los costos de esta crisis en otro momento?

Creo que la respuesta la tienen todos los argentinos, basta con mirar para atrás lo que vivimos para entender lo que se hubiera hecho tal vez en esta oportunidad. (APLAUSOS)

Sinceramente me enorgullezco de formar parte de un Gobierno que jamás envió a este Parlamento un proyecto de ley que restringiera las garantías que quitara derechos a los argentinos, que le descontara salarios a jubilados o empleados públicos, jamás. (APLAUSOS) Ni tampoco que no hiciera de la memoria, de la verdad y la justicia también los ejes centrales de su gestión. (APLAUSOS)

Quiero también rescatar que en este marco me enorgullezco de formar parte de este proyecto política que cuando uno lee los diarios en este tembladeral que es el mundo y solamente ve que hay despidos, que hay ajustes y que hay crisis, ha podido decirle a sus jubilados una vez más, como lo viene haciendo desde el año 2003, que van a tener un aumento del 11.69 por ciento. (APLAUSOS)

Es difícil encontrar otros ejemplos similares y quiero detenerme en este caso puntual de los jubilados. Allá me aplaude María América del fondo. Quiero detenerme en este punto central que son los jubilados porque siempre han sido una de las variables de ajuste en la República Argentina.

He tenido también el honor de ser la Presidenta que envió a este Parlamento para su tratamiento la Ley de Movilidad de Salarios, de Haberes de Pensionados y Jubilados de la República Argentina y también ustedes haber tenido el honor, como Parlamento, sobre todo mirándoles la cara a muchos de ustedes que muchos veces como oficialistas o como opositores han tenido que votar cada cosa, poder votar un aumento para los jubilados, no deja de ser una caricia en al alma. (APLAUSOS)

De esta manera hemos llegado una vez más, a más de 6.118.000 beneficiarios para ser más exactos, de los cuales también tenemos que acordarnos de ese 1.800.000 al que ya llega la moratoria donde hemos incorporado a gente que se había caído de la producción y del trabajo y que luego, al cabo de una vida, por eso o porque tal vez algún patrón inescrupuloso no le había hecho los aportes, carecía del derecho a la jubilación. También le hemos dado a esos argentinos y a esas argentinas el derecho a tener un ingreso. (APLAUSOS)

Quiero decirles también que en este año 2009, tal cual fuera anunciado por la señora Ministro de Asuntos Sociales hace unos días, hemos aumentado en lo que hace desde el año 2003, donde el presupuesto para cuestiones de carácter social, acción social y promoción social, programas que no solamente están en el Ministerio de Asuntos Sociales sino también en el de Trabajo, teníamos un presupuesto en aquel 2003 de 1.700 millones de pesos aproximadamente y este año 2009 vamos a tener más de 10.000 millones de pesos, lo que significa un aumento del 510 por ciento de recursos que asignamos también a los sectores que mayor grado de vulnerabilidad social tienen en la República Argentina. (APLAUSOS)

También hemos logrado en materia educativa, mañana vamos a inaugurar el ciclo lectivo en la provincia de Salta, en forma simultánea inauguraremos una escuela ahí casi en la frontera con Bolivia, más al norte de Santa Victoria, en Salta, al mismo tiempo el Ministro de Educación estará en la provincia de San Juan inaugurando también varios establecimientos, la señora Ministro de Asuntos Sociales estará en El Impenetrable, Chaco, inaugurando también una escuela allí en el corazón de El Impenetrable, y la Ministro de Defensa, en compañía de la señora Gobernadora de Tierra del Fuego está en la Antártida reinaugurando la escuela que se incendió y que hemos reconstruido para que a lo largo y a lo ancho del país, en el marco del Plan 700 y 1.000 Escuelas, sigamos construyendo capacitación, educación para los argentinos que es el gran eje y protagonista de la movilidad social. (APLAUSOS)

En este marco también, hemos cumplido, tal cual lo marca la Ley de Financiamiento, con fijar el piso de lo que un docente debe ganar como básico, como mínimo en la República Argentina.

Ustedes saben que estaba en el orden de los 1.290 pesos y se ha establecido una suma fija de 200 pesos que lleva ese salario mínimo para los docentes a 1.490 pesos. También hemos decidido pagar lo que restaba de la deuda del Fondo de Incentivo Docente, que no se había pagado en el año 2001, y que el anterior gobierno del presidente Kirchner pagó una parte y esta Presidenta va a terminar de pagar la deuda existente con el sector pagando los 3 FONID que se debían del año 2001 en cuotas de 55 pesos que arrancan desde el mes de julio hasta diciembre. (APLAUSOS)

Permítanme en este momento hacer un análisis respecto de todo esto, del tema de la educación, del derecho a la educación. Ustedes saben lo que yo pienso porque lo dije muy claramente aquí la primera vez que vine a hablarles como Presidenta en aquel 10 de diciembre del año 2003.

Ustedes saben que creo que las medidas de fuerza perjudican a la educación y a los chicos, pero también, como dirigentes políticos, y esto se lo digo a todos los partidos políticos, tenemos que pensar qué modelo de sociedad queremos y qué es lo que vamos a ofrecer para vivir. Porque es cierto, hay mucha disparidad en los salarios y es cierto que muchas administraciones provinciales tal vez no puedan pagar lo que se demande. Pero lo que no me resulta sensato, lo que no me resulta justo es que mucha dirigencia que sostiene que por allí no puede pagar más, sin embargo a la hora de fijar postura respecto de cómo deben contribuir los que más tienen en una sociedad, sea benevolente con los que más tienen y exija que los maestros vayan con salarios mínimos. Esto es lo que a mí como sociedad no me cierra. (APLAUSOS)

A ver, la mayoría de todos ustedes han sido compañeros y compañeras mías de bancada, como oficialistas o como opositores, pero es justo, es ético, es moral para aquellos que creen que la política y las decisiones de Gobierno también se toman en el plano de la ética y de la moral que, por un lado le digamos a un docente que no le podemos aumentar, lo cual es rigurosamente cierto, pero al mismo tiempo les digamos a los que tienen mayor capacidad contributiva "no paguen", esto es lo que no me parece justo y esto es lo que tenemos que discutir como sociedad. (APLAUSOS)

Tenemos que tomar definiciones al respecto, porque sino nos pasa lo que le pasó a otra dirigencia, entre la cual hay muchos y buenos amigos míos, que le contaron al país un cuento y que luego fue eso, un cuento que terminó mal.

Pero, ¿saben qué? Escuché decir por ahí que yo era una persona a la que gustaba sacarles a unos para darles a otros; la economía -y todos ustedes lo saben- es, precisamente, administrar con los recursos que se tienen y con la contribución que hay. Siempre en economía, lo que se les asigna a unos, es porque se lo está sacando a otros, porque el único que pudo multiplicar los peces y los panes fue Jesucristo, el resto tiene que tomar decisiones en base a los recursos con los que se tiene. (APLAUSOS) El resto, mis queridas amigas y amigos, es lo que se dice en las campañas electorales y que luego no se puede cumplimentar cuando se está en la concreta gestión de gobierno.

Si uno mira, entonces, este año concreto de gestión, con números estadísticos muy puntuales resultados de recaudación, de ingresos, de actividad, de redistribución del ingreso, de exportaciones, de crecimiento de la actividad económica, de mejora de nuestros jubilados y, a propósito, me había olvidado de decirlo -nadie se sienta ofendido por lo que voy a decir- y de comentarles que cuando discutimos la Ley de Movilidad aquí en este ámbito, hubo una fuerte discusión acerca de qué índice aplicar. Me acuerdo que el índice que quería aplicar el oficialismo, o sea nosotros, el Gobierno, le iba a dar mal a los jubilados, el 4 por ciento y, sin embargo, si hubiéramos aplicado el índice que quería la oposición, que yo calculo que lo hacía con las mejores intenciones, no creo que hubieran querido hacerlo con malas intenciones, hubiera sido menor que el que se aplicó. ¿Por qué? Porque esta Presidenta decidió en todo caso cuando me vinieron a consultar en el bloque por las diferencias que había, "apliquemos siempre el más alto" dije. Porque si se hubiera aplicado el RIPTE, los jubilados hubieran cobrado menos.

Primer aprendizaje: no es bueno muchas veces oponerse por oponerse; lo importante es que podamos discutir, razonar y, entonces, no hacer solamente ejercicio político de oposición, sino esencialmente trabajar por los intereses de nuestros representados.

Quiero también decirles que todos estos números, tal cual me lo preguntaba el otro día un periodista en España, que el año 2008, fue en términos de rentabilidad, inclusive para todas las empresas que cotizan en Bolsa, los dividendos más importantes de los últimos 20 años, las utilidades de los bancos las más importantes de los últimos 15 años; la redistribución del ingreso y de crecimiento a través de convenios, lo más de 1.500 convenios colectivos de trabajo que se sancionaron, fue un crecimiento global del país.

Creo entonces que este momento en que nos toma la crisis, debe dar la necesidad de profundizar aún más el modelo en lo que hace a cuidar el trabajo, la producción y el empleo. Y, en este sentido, hemos lanzado el Plan de Infraestructura más importante que recuerda la historia. No estamos junto a este Plan de Infraestructura y las medidas que tomamos en materia de incentivar el consumo o de dotar de capital de trabajo a las empresas y también incentivar el consumo ante un Plan B. En absoluto, estamos en las medidas contracíclicas para seguir sosteniendo el Plan A porque el que se ha derrumbado es el mundo que sostenía que este modelo estaba equivocado.

Y tan es así que estamos destinando 74 mil millones de pesos a estos menesteres, 7 punto del PBI; 57 mil millones de pesos para un plan de obras públicas de los más ambicioso que se recuerden, esto para ser ejecutado en el corriente año; 6.600 millones para incentivar los préstamos de consumo; otros 6.600 millones para incentivar los préstamos de capital de trabajo y 3.800 millones en lo que son las políticas de ingresos. Todo esto, 7 puntos del PBI, para seguir sosteniendo, como bien lo decía, la generación a la actividad económica y el mantenimiento del trabajo que es lo más importante que tenemos que cuidar los argentinos.

También en este marco, creo que ustedes y la calidad institucional en este país, han tenido un protagonismo sin precedentes también en la historia parlamentaria, por lo menos que yo recuerde desde el advenimiento de la democracia a la fecha. No solamente han participado de esa ley de Movilidad Jubilatoria, también han participado de un proceso que significó recuperar para los argentinos su línea de bandera luego de un proceso de deterioro de este servicio público sin precedentes. Hemos logrado acuerdos con todos los gremios y con todos estamentos que conforman nuestra línea de bandera para volver a recuperar el prestigio perdido. (APLAUSOS)

Creo que también...tardó cada uno de ellos y permítanme decirles algo respecto de esto que refleja un poco la manera de abordar y tratar los problemas muchas veces que perjudica, no los intereses de un gobierno, sino fundamentalmente los intereses de un país.

Sobre esta ley se dijo que el GAFI la iba a observar, que iba a servir para no sé qué cosas, se fueron a hacer denuncias afuera del país no denunciando a un gobierno, sino denunciando a la República Argentina porque, en definitiva, quién había aprobado esta ley, más allá de cómo haya votado cada uno, es el Parlamento de la República Argentina, es uno de los tres pilares del sistema democrático. Sin embargo, porque el resultado no fue el que algunos querían -algunos, no todos, sería injusto que generalizara- hicieron denuncias que luego fueron desestimadas como no podía ser de otra manera en el GAFI.

Pero si se me permite una digresión y para reflejar como muchas veces se plantean las cosas ante la sociedad por parte de algunos medios de difusión. Ayer salió que un informe de los Estados Unidos observaba a la Ley de Repatriación y Exteriorización. La propia embajada de los Estados Unidos salió a desmentir esto y hoy el título que Estados Unidos analiza se va a levantar su veto a la Ley de Repatriación y Exteriorización. Esta manipulación de la información realmente le hace mucho mal a la República Argentina y también a todos los ciudadanos que tienen derecho a acceder a una información correcta.

Estados Unidos forma parte del GAFI, lo sabe cualquiera, con lo cual no puede haber habido error en la información. Tal vez, es un horror la información pero es otra.

Pero quiero charlar estas cosas con ustedes, parlamentarios argentinos, oficialistas y opositores, porque es necesario que algunas líneas básicas de comportamiento y de reglas democráticas e institucionales sean observadas por la totalidad de los partidos políticos, porque si alguien denuncia que el Parlamento argentino, no el gobierno, el Parlamento argentino aprueba leyes para narcotraficantes y lavadores de dinero o terroristas, estamos ejerciendo una muy mala calidad institucional. Y este Gobierno que me ha tocado presidir desde el año 2007, ha hecho del tratamiento en el Parlamento y de la consulta al Parlamento sus decisiones más importantes y, tal vez, más trascendentales que marcaron a fuego la gestión durante el año pasado cuando esta Presidenta tomó la decisión de remitir aquí, al Parlamento, en el medio del conflicto con las patronales rurales la Resolución 125. Lo hizo precisamente para que el Congreso tomara la decisión y aceptó la decisión que ese Congreso tuvo de rechazar la 125.

Y quiero hacer un ejercicio con ello para que veamos como muchas veces priman los intereses partidarios o simplemente especulativos y finalmente, lo que se quería defender en realidad no era lo que se decía, sino tal vez tomar decisiones que descolocaran al Gobierno. (APLAUSOS) Si hoy la Resolución 125 estuviera vigente, las alícuotas de los derechos de exportación serían inferiores a las vigentes. Pero además, los pequeños y medianos productores estarían recibiendo compensaciones, pero además los que estuvieran a más de 400 kilómetros, si mal no recuerdo, de los puertos, estarían recibiendo el subsidio por fletes. Hagan cuentas de cómo estarían.

¿Qué quiero decir con esto? Que muchas veces hay que analizar desde la perspectiva de lo que es la política, pero no la política partidaria, la política en serio que supone la transformación de la realidad y también de los comportamientos de la dirigencia política en la Argentina. No va a haber mayor calidad institucional si además nosotros, como dirigentes, no mejoramos nuestro propio comportamiento a la hora de formar parte de las instituciones y de jugar los roles que cada uno tiene dentro de esas instituciones. (APLAUSOS) Porque tener calidad institucional no significa que los opositores voten o piensen igual que el Gobierno, significa que en aquellas cosas que evidentemente mejoran la situación de lo que se está discutiendo, se apoye y luego, en la elecciones, cada uno de los argentinos pueda elegir quién a su juicio va a defender y representar mejor sus derechos como ciudadanos, como trabajadores, como empresarios, como comerciantes. Pero al momento de decidir, decidir teniendo en cuenta eso, los verdaderos intereses.

Cuando alcancemos eso, argentinos, ahí sí vamos a haber alcanzado la verdadera calidad institucional que demandan todos los argentinos piensen cómo piensen y tengan el lugar que tengan.

Yo quiero decirles que, junto a estas medidas que hemos tomado también y que seguiremos tomando absolutamente proactivas para sostener nivel de empleo y actividad económica, también enviaremos al Congreso todos aquellos instrumentos que las épocas y los tiempos exigen. Algunas viejas deudas también de la democracia argentina, como la reforma de la Ley de Radiodifusión, el cambio definitivo de eso, vieja deuda de la democracia. (APLAUSOS) Y también nuevos instrumentos que den cuenta de los nuevos tiempos económicos y políticos que corren en la Argentina y en el mundo donde ya no es necesario que se denoste al Estado pero es necesario lograr instrumentos nuevos que nos permitan intervenir adecuadamente en la economía para preservar el trabajo y la generación de la actividad económica. (APLAUSOS)

Creo también que todos tenemos que tener una actitud diferente frente a esta crisis inédita a nivel mundial, que no significa seguir a pie juntillas lo que diga quien es el titular del Poder Ejecutivo, pero sí significa -reitero- tener una actitud diferente. Es necesario lograr, frente a los grandes temas de los argentinos, la unidad. Es necesario que juntemos esfuerzos para preservar a la Argentina y a lo que hemos logrado en estos años que, de prolongarse la crisis tal cual como se preanuncia, impactará y convertirá al año 2009 en un año, como alguna persona que conozco dijo, más difícil de los últimos 100 años.

Esto que nos tiene que llevar a Gobierno, a oposición, a sectores económicos, sociales y productivos, a saber que es necesario reconocer que en estos años que han pasado, con aciertos y con errores, que los hemos tenido, es imposible no equivocarse, desde una banca parece imposible no equivocarse cuando se es gobierno, hay que estar sentado acá para saber lo que es gobernar un país y la República Argentina, hay que estar sentado acá o sentada, lo cual además, si no solamente estás sentado, sino que además estás sentada, lo que implica también una cuestión de género, es un poquito más difícil todavía. (APLAUSOS) Y no quiero victimizarme porque no es mi costumbre. (APLAUSOS)

Pero entonces, en esta conceptualización convocar a todos las fuerzas políticas y a todos los sectores para saber que vamos a tener que hacer un gran esfuerzo y que tenemos la experiencia de estos años que hemos vivido.

Creo, sinceramente, sin arrogancia, con mucha humildad, que este proyecto político, estas ideas que hemos levantado, merecen algo de crédito porque hemos tenido resultados muy concretos. Aquellos que defendían lo que decían los de afuera, aquellos que defendían a los que nos criticaban, desde consultoras, desde bancos internacionales, que hoy ya no existen y a los que restan nadie les cree, creo que merecemos entonces, no apoyo, pero sí comprensión y fundamentalmente, cooperación, que es el nuevo verbo que debemos conjugar en el mundo y en la Argentina. Cooperación que significa solidaridad por parte de aquellos que en este proceso económico y en estos años han tenido la suerte de poder acumular una rentabilidad tan importante, les permite ser el único sector económico que puede no comercializar sus productos.

Díganme todos ustedes, hombres y mujeres de provincia, que conocen comerciantes, que conocen empresarios de metalmecánica, de metalurgia, de textiles, de calzado, de servicios, de cualquiera de las actividades, quién puede hoy no comercializar su producción y subsistir. Al contrario, el objetivo casi desesperante es mantener la venta y con ello la actividad económica.

Por eso, le pedimos a aquellos que han tenido la inmensa suerte, pero no porque no la hayan merecido, sino porque además hemos contribuido para que así sea con este modelo de producción de tipo de cambio competitivo, de crecimiento, de subsidio en materia de generación, por ejemplo, de energía, el país en el año 2008 gastó más de 9 mil millones de pesos en subsidio a la generación eléctrica que abarca a hogares, alumbrado público, a comerciantes -pequeños, medianos y grandes- y pequeña y mediana industria, 9 mil millones de pesos. En realidad, la eliminación de una parte de los subsidios que se hizo durante el año pasado que fue de 807 millones, simplemente tuvo como objetivo, no solamente comenzar a eliminar los subsidios, sino también en aquellos sectores de mayor y alto consumo lograr una conciencia de mayor ahorro para tener una mejor administración de los recursos.
Hay un formidable esfuerzo de todos, subsidios al gasoil para que la producción también pueda tener mayor competitividad, cosas que todos ustedes saben. Creo que es entonces necesario que esos sectores que por diversos motivos que tienen que ver con este modelo económico, han podido tener una rentabilidad más que buena, en algunos casos extraordinaria, tengan la no solidaridad por cuestiones de ética, sino por cuestiones de inteligencia y sustentabilidad del propio modelo para seguir creciendo y avanzando.

Lo dije una vez no sé si aquí o en algún otro foro, no necesitamos empresarios buenos; necesitamos empresarios inteligentes, necesitamos buenos empresarios, buenos comerciantes, buenos productores, para que entiendan que es necesario apuntalar este esfuerzo que hemos hecho los argentinos y que ha dado resultados para todos, pero que todavía, sin lugar a duda, faltan argentinos, a los que no tienen trabajo, que no han podido acceder a una vivienda o que tal vez no han podido acceder aún a la educación, por todos esos argentinos, es que las dirigencias políticas tenemos que plantearnos seriamente estas cosas, estos debates y estas discusiones.

Yo no quiero terminar este mensaje a esta Asamblea Legislativa, sin pedir una vez más, por un tema que es central y que también ha sido uno de los pilares de este gobierno en materia de política de Derechos Humanos y que tiene que ver precisamente con lograr por parte de la Justicia, eso, que se haga justicia y que finalmente los juicios que se vienen desarrollando contra quienes violaron los derechos humanos durante la dictadura, precisamente sean juzgados.

Ha habido avances, ha habido condenas emblemáticas, pero no podemos dejar de decirlo aquí en este recinto, frente a lo que constituye la representación del poder popular en la Argentina, que demandamos a esa Justicia a la cual este mismo Parlamento le ha dado los instrumentos para la agilización de esas causas, 5 leyes sancionó este Parlamento el año pasado, fue el Parlamento también que decretó la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final que luego apuntalaron también la declaración de insconstitucionalidad.

El Poder Ejecutivo también ha dado recursos a la Justicia, los dos poderes del Estado hemos hecho mucho por lograr esto. Es hora entonces que la Justicia de respuestas porque es la hora de ella. Ya pasó la hora del Poder Ejecutivo y la hora del Poder Legislativo, es la hora de la Justicia y si viene demorando desde hace demasiado tiempo. (APLAUSOS)

Acá me apuntan, este es el efecto de no leer, me había olvidado de una ley que también es fundamental, estructural, diría, una ley absolutamente estructural como fue el retorno de la administración de los recursos de nuestros jubilados a manos del Estado Nacional. (APLAUSOS)

Reforma estructural si las hay. Cuando uno observa la forma en que fueron administrados estos recursos, las comisiones que se pagaron, las inversiones que se hicieron, la discrecionalidad absoluta con la cual manejaban los recursos de los trabajadores, para ver si en tal o cual empresa se invertía, porque no crean que eso que piden muchas veces democratización y transparencia a la clase política, se ejerce en el mundo de los negocios. No; esto que nos demandan a los políticos en el mundo de los negocios tal cual uno puede ver como se administraron en estos últimos años la asignación de recursos, quién tenía financiamiento y quién no, en realidad, hay tanta o más discrecionalidad que en todo el ámbito de la política junta de todo el país.

Esto también hay que decirlo y esta ley es realmente estructural porque coloca los recursos de la sociedad, no son recursos del Gobierno ni del sector privado, son recursos de los trabajadores, sus aportes, como un instrumento precisamente para poder seguir sosteniendo la rentabilidad de esos recursos y, al mismo tiempo, sostener la única manera de que esos recursos tengan rentabilidad que es tener una vez más la actividad económica y el empleo.

Cualquiera de los caminos -como todos los caminos conducen a Roma- del desarrollo y del crecimiento conducen indefectiblemente al sostenimiento de la actividad económica y del empleo. Y en este caso, el mercado interno frente a la crisis del sector externo, adquiere también una relevancia absolutamente inusitada.

Por eso es necesario, entonces, redoblar estos esfuerzos y convoco desde aquí a todos los argentinos, a todas las argentinas, a todos aquellos que tienen responsabilidades de carácter institucional, sectorial, social, a que realmente defendamos esto que hemos logrado todos los argentinos, que no lo veamos como patrimonio de un sector político, al contrario, esto que hemos vivido los argentinos en estos años en los cuales siempre se preanunciaba el fin, es hoy un modelo que deberíamos reformularlo inclusive en términos de categoría de pensamiento diferente al que hemos tenido desde los grandes centros de poder.

Yo creo que tenemos que atrevernos, además, a formular, como siempre hicimos los argentinos, pensamiento alternativo frente a un mundo de incertidumbre y de dudas y que no sabe adónde va. Uno ve, mira y advierta que la crisis no está en que no se encuentra la solución en tal o cual receta económica, la crisis es como siempre han sido las grandes crisis que marcaron los cambios en la humanidad, crisis de las ideas. Estamos ante la crisis de un sistema de ideas que hizo de la especulación, de la subordinación, de un mundo donde unos pocos mandan y el resto obedecen, de términos de intercambio comercial absolutamente malos para la mayoría de la humanidad, un modelo de decisión, un modelo de ejercicio del poder. Y yo creo que estas son las cosas en las que los argentinos tenemos que aportar, sin arrogancia pero con la convicción de que hemos podido hacer aquí en la República Argentina, algo diferente y que tuvo bueno resultados distinto de lo que hicieron otros países con otros modelos. (APLAUSOS)

Por eso, quiero agradecer a todos y a todas por haber escuchado, por haber compartido este momentos y convocarlos, como siempre, conozco a mucho de ustedes, al compromiso de seguir trabajando por una Argentina diferente.

Un solo pedido: sin agravios, ni descalificaciones, ni fomentando violencias que tanto mal, que tanto daño y que tanto dolor y tragedia han traído a nuestro país.

Debatamos pero en el término de discusión, sin querer imponerle al otro ideas y cuando el otro, democráticamente, como marca la Constitución Nacional, tiene un resultado en este Parlamento, ser aceptado y pensar, en todo caso, la mejor manera de tener mejores ideas y mejores argumentos para, en definitiva, poder luego ganar un debate una elección. Que de esto se trata la democracia. Lo que no podemos es seguir maltratando al sistema democrático en su conjunto, porque creo que la Argentina tiene demasiadas experiencias nefastas en materia de no respetar la institucionalidad y, fundamentalmente, no funcionar en forma democrática.

Muchas gracias y muy buenos días a todos y a todas, con la misma fuerza y la misma convicción de siempre, a seguir trabajando por todos los argentinos que ese es el rol que nos cabe a todos los que hoy estamos aquí reunidos.

Muchísimas gracias. (APLAUSOS)

viernes, 13 de febrero de 2009

RENOVAMOS NUESTRO COMPROMISO SOCIAL Y POLITICO

Ayer por la tarde participamos de un Encuentro con nuestra Presidenta, donde se presentó el Plan de Políticas Sociales para el bienio 2009/2011.

La Asociación Mutual "grupo buenos ayres", mantiene su compromiso por la "Inclusión Social y la Felicidad de todos los argentinos y argentinas"
Como Organización Regional del Banco Popular de la Buena Fe ESTAMOS UNIDAS A VOS QUERIDA PRESIDENTA.




Tus palabras llenas de afecto y reconocimiento a la tarea que venimos efectuando con el microcrédito en todo el país, nos ayuda a fortalecernos y a ponernos más firmes en la tarea cotidiana de generar "trabajo e inclusión" en todos los lugares de la Patria.

MARIA EVA

jueves, 29 de enero de 2009

Mujer y política coherente: MARTHA ARRIOLA

Martha Arriola siempre mostrándonos la coherencia entre lo que dice y hace.

Transcribo a continuación un comentario hecho por ella en Carta de Lectores de Clarin:

Si algo nos aterrorizó como comunidad entonces, además del hecho en sí mismo, fue percibir detrás del horrendo crimen, la mano policial.

A fines del '97, antes de cumplirse el primer aniversario del asesinato del periodista José Luis Cabezas, se produce la intervención de la Policía Bonaerense. La conducción policial se encontraba jaqueada entre el oprobio popular, fruto de sus componendas mafiosas con el crimen organizado.

El proceso de intervención de la "maldita policía" contó con el acuerdo unánime de todas las fuerzas políticas y con el trabajo serio y comprometido de un equipo altamente calificado que jugó una apuesta fuerte al diseño y construcción de un sistema de seguridad pública nuevo, que superara la concepción reduccionista, perimida ya en el mundo, de seguridad como problemática estrictamente policial. Y permitió así la participación comunitaria a través de los foros de seguridad.

Pasaron muchos años, hubo avances y retrocesos, pero quedaron instalados conceptos centrales para tener una provincia más segura: conducción política de la fuerza policial, formación y profesionalización, descentralización estratégica y operativa, y una idea central que los foros de seguridad encarnaron e hicieron propia: "El pueblo de la provincia de Buenos Aires es el sujeto fundamental de la seguridad pública"... y "en la elaboración, implementación y control de las políticas de seguridad pública". (Art. 10 y 11 de la Ley 12.154).

No nos olvidamos de Cabezas. Por el homenaje activo y permanente de sus compañeros, por una comunidad que tomó conciencia de que se había llegado a un límite. No nos olvidemos tampoco de los dolorosos aprendizajes de nuestra historia. El autogobierno de la Policía lleva a que esta pesadilla se repita.

La activa participación comunitaria en las políticas de prevención del delito y de control social de las fuerzas de seguridad es una experiencia con probada eficacia que debe profundizarse para que el fantasma de la "maldita policía" no vuelva a sobrevolar sobre una cava cercana a Pinamar, donde un monolito y una cruz nos piden que no olvidemos.


* Ex jefa de gabinete de la Intervención de la Policía Bonaerense. (1998). Subsecretaria de Participación Comunitaria (Ministerio de Seguridad, provincia de Bs As) 2004–2007 Subsecretaria de Niñez y Adolescencia (2008). Mesa coordinadora de la Corriente JUSTICIA SOCIAL.

Fuente: Diario Clarín, 28 enero de 2009. Carta de lectores.

http://www.clarin.com/suplementos/cartas/2009/01/28/CartasAlPais.htm#1765972


MARIA EVA

jueves, 22 de enero de 2009

PELIGRAN LOS CENTROS DE ASISTENCIA A VICTIMAS DE VIOLENCIA EN LOMAS DE ZAMORA

La Asociación Mutual "grupo buenos ayres" mantiene desde el año 2004 un Convenio de Reciprocidad con el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires. Dicho acuerdo es de "renovación automática anual", pero la interpretación administrativa no lo considera de la misma manera.
Lo cierto es que, mediante ese acuerdo, la Mutual lomense tiene a su cargo doce (12) Centros de Asistencia gratuita para Víctimas de Violencia Doméstica en Lomas de Zamora. Uno en cada una de las Comisarías del Distrito y dos en la Defensoría General de Lomas (para el acceso a la Justicia de las mujeres victimas).
Los cambios de Ministros han demostrado que las gestiones administrativas desde el inicio y hasta la fecha HAN DEMORADO NEGLIGENTEMENTE el acceso a este recurso que viene satisfaciendo las necesidades de las mujeres más pobres. Cabe señalar que nuestro Distrito cuenta con 1.200.000 habitantes y las demandas provienen de la tarea Preventiva territorial y de las derivaciones del la línea 0800 de asistencia a emergencias del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires.
El año 2009 nos encuentra con esta dificultad y al parecer el expediente que resolvería el problema está desde el 05 de Enero en la Jefatura de Gabinete.
Informamos mediante este medio, que dichos Centros no podrán ser sostenidos sin el recurso gubernamental, ya que nuestra Institución no cuenta con apoyo de ningún otro tipo para esta ASISTENCIA GRATUITA.
Durante el 2008 se han asistido más de 600 mujeres en estos Centros, han salvado sus vidas y lo que más nos interesa es que se trata de las mujeres más pobres del Distrito que por primera vez cuentan con una Asistencia Integral cercana a sus domicilios. Donde acceden caminando y son recibidas por profesionales y otras mujeres recuperadas, demostrando que SE PUEDE TERMINAR CON LA VIOLENCIA DOMESTICA.

MARIA EVA

miércoles, 21 de enero de 2009

AYUDEMOS A PREVENIR LA VIOLENCIA HACIA LA MUJER

Que en el 2009 fortalezcamos redes para PREVENIR LA VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES.
Agradezco y recomiendo el sitio de nuestras compañeras de México
http://dinoviolencia.blogspot.com

MARIA EVA

miércoles, 14 de enero de 2009

Sin Estado no hay Nación

Luis Precerutti y equipo nos recomiendan esta nota del Suplemento Cash, de Página 12 del, 04/01/09, que puede servir para la reflexion y el debate.

Sin Estado no hay Nación

La preeminencia de las corrientes ortodoxas en materia de pensamiento económico durante los últimos treinta años constituyó el principal sustento ideológico de las políticas neoliberales aplicadas en la región e implicó la negación axiomática del carácter esencialmente social y político de las relaciones vinculadas con la producción y distribución del excedente económico. La profusión de esta mirada redundó en un cambio cultural paradigmático con negativas implicancias en materia de desarrollo estructural y derechos sociales y económicos básicos de nuestro pueblo.
Presentada como una ciencia exacta, independiente de cualquier conflictividad social, la economía convencional avanzó en el establecimiento de agendas de política económica dirigidas a limitar la intervención pública sobre las tendencias del mercado. El derecho ilimitado al lucro como principal incentivo del accionar privado, con prescindencia de su impacto sobre el conjunto social a corto, mediano y largo plazo, se impuso como principal noción cultural rectora de la política económica.

Problemáticas centrales del debate económico, como el desarrollo, la distribución del ingreso, el logro del pleno empleo, la preservación de los derechos laborales, la planificación y el estímulo a la industrialización, entre tantas otras, fueron erradicadas de la agenda económica, de los planes de estudio y aun ridiculizadas en ámbitos especializados.

Sucesos tan disímiles como el terrorismo de Estado aplicado por la última dictadura militar, las crisis hiperinflacionarias de finales de los años ’80 y comienzos de los ’90 y el supuesto triunfo histórico del mercado como único regulador social luego de la caída del Muro de Berlín, corporizado en el Consenso de Washington, indujeron cambios político-culturales profundos, redefiniendo los límites de los ámbitos público y privado.

El Estado, como principal esfera receptora de las tensiones y contradicciones entre clases y sectores sociales, privatizó sus potestades regulatorias en materia económica, transfiriéndolas al mercado. Liberadas las fuerzas asimétricas de los agentes económicos de los límites impuestos por la institución que debía velar por los intereses colectivos, el rumbo económico apuntó a la concentración de la riqueza, el empobrecimiento de las mayorías y la desintegración del aparato productivo.

Lejos de desaparecer, el Estado fue reconfigurado en función de los intereses de un núcleo económico de diversos orígenes. La desarticulación de las normas, instituciones y mecanismos públicos de intervención sobre el mercado –imprescindibles para conducir un programa de desarrollo con equidad– completó la reforma neoliberal del Estado y dio estabilidad de largo plazo a la descomunal transferencia de excedentes económicos desde las mayorías empobrecidas e indigentes hacia un núcleo concentrado de capital local y extranjero.

La reorganización neoliberal del Estado también incluyó la reducción de la cantidad, la calidad y formación de sus cuadros técnicos. En lugar de aprovechar la extensa experiencia acumulada durante décadas de regulación estatal, abriendo la posibilidad de reformular aspectos deficientes, se optó por su prescindencia. Se llegó incluso a nombrar funcionarios cuyo principal objetivo residía en destruir la calidad de los servicios y la situación económico-financiera de las empresas públicas con el fin de generar las condiciones necesarias para su posterior privatización.

El proverbio implantado rezaba: “achicar el Estado es agrandar la Nación”.

Es necesario destacar el inmenso costo social y económico impuesto por este tipo de políticas, en momentos en que diversos actores privilegiados comienzan a reclamar una vuelta a las tendencias de aquellos años. El corolario de esas reformas, combinadas con esquemas de tipo de cambio apreciado y acelerado endeudamiento externo, residió en la desarticulación del aparato productivo local, el aumento del desempleo y de la pobreza. El masivo ingreso de importaciones produjo la quiebra y liquidación de empresas que podrían haber sido eficientes en otros escenarios, interrumpiendo las trayectorias de aprendizaje tecnológico construidas en etapas previas, orientadas a la industrialización de la Nación. El desempleo alcanzó tasas exorbitantes, superiores al 20 por ciento, y la pobreza atrapó a más de la mitad de la población.

Nociones básicas
El reciente conflicto con los empresarios agropecuarios por la aplicación de derechos de exportación móviles profundizó una incipiente tendencia a recuperar nociones básicas de la Economía Política. “Renta extraordinaria”, “salarios y ganancia”, “distribución del ingreso”, “modelo nacional de desarrollo” y “rol activo del Estado” reaparecieron en el discurso colectivo, agregando entidad conceptual al conflicto expuesto en las calles. “Estado” y “mercado” fueron recuperados como significantes de visiones antagónicas sobre el rumbo económico.

El nucleamiento de la nueva derecha en torno del rechazo a las retenciones móviles aportó simultáneamente un punto de acumulación opositora hasta entonces ausente y un rechazo a la intervención del Estado en la economía. Y aunque intente disimularse, este hecho político-discursivo evidencia un parentesco innegable con la lógica neoliberal que dominó los programas económicos de la última dictadura y de la década del ’90. Supuso, en los hechos, un reeditado darwinismo social estrechamente vinculado con la liberalización comercial, la apertura financiera, la desregulación, las privatizaciones y la descentralización de la provisión de bienes públicos sin la transferencia de recursos hacia provincias y municipios, operados durante esos períodos de la historia reciente argentina.

Si la crisis de 1989-1990 tuvo un efecto disciplinador en la sociedad que coadyuvó a la consolidación del pensamiento y el modelo neoliberal, la implosión política, social y económica de 2001-2002 llevaría a un reconocimiento general de su fracaso. La transformación del escenario ideológico que tuvo lugar en los últimos años permitió el resurgimiento de un discurso nacional-transformador que revalorizó ya no sólo la eficiencia sino también –y centralmente– la equidad como pauta fundamental en los objetivos básicos del desarrollo y la aparición de un modelo económico alternativo a los programas neoliberales instalados a partir de 1976. Estos últimos, a diferencia del actual, se inspiraron en una concepción asentada en la valoración del capital financiero y se afirmaron en toda América latina, a partir de 1989, guiados por los principios del Consenso de Washington, cuyo fracaso económico y social sufrió prácticamente toda la región en la década siguiente.

No obstante, las disputas mantenidas recientemente reflotan viejas controversias planteadas en los años de incipiente industrialización con altos niveles de empleo y avances en la distribución del ingreso, en los que las antinomias Estado/mercado y agro/industria dirimían la orientación del modelo de desarrollo nacional. La experiencia de esa etapa muestra que la adopción de un sistema de tipos de cambio diferenciales a través de una tasa de cambio elevada con retenciones –destinada a captar para la sociedad la renta extraordinaria de carácter diferencial de la tierra más fértil del país (la pampa húmeda)– constituye una medida de política heterodoxa que incentiva la producción y promueve el desarrollo industrial.

Las declaraciones que buscaron imprimir un tinte “confiscatorio” a las retenciones –derecho cuya imposición es facultad legítima del gobierno nacional– y las fantasías de un pequeño grupo de actores supuestamente representativo del “campo”, que pretendió identificar al sector con la Nación, ha buscado reinstalar en el sentido común el rechazo a la intervención del Estado. Cuando la incursión de productores y propietarios rurales de la pampa húmeda, absolutamente minoritarios entre los que reúne la actividad agraria del país, y de clases medias urbanas, ligadas directa o indirectamente al incremento de la renta agropecuaria extraordinaria, hizo estallar la confrontación y el debate, las estrategias discursivas de la nueva derecha reavivaron mitos oxidados de la ideología liberal, los cuales fueron intensamente multiplicados por las operaciones políticas de gran parte de los medios de comunicación.

Heterodoxia
El régimen económico heterodoxo, que viene sosteniendo el gobierno nacional como objetivo irrenunciable a nivel macro, reposa en el mantenimiento de un tipo de cambio elevado, competitivo y estable a través de la intervención del Banco Central para evitar la apreciación cambiaria. La obtención de superávit fiscal y externo permite recrear un régimen de acumulación solvente, enfatizando una mayor participación del Estado en la economía. Al mismo tiempo, se reduce la vulnerabilidad externa a partir de la acumulación virtuosa de reservas vía el sostenimiento del tipo de cambio alto y saldos positivos del comercio exterior. La cancelación de las obligaciones con el FMI, la reestructuración de la deuda pública y las renegociaciones de los compromisos externos a largo plazo son conquistas emblemáticas dirigidas a liberar al país de trampas y grilletes heredados del neoliberalismo y fortalecer su posición internacional.

La política económica de tipo de cambio real alto incrementa la competitividad de las exportaciones y promueve la sustitución de importaciones por producción local, conllevando un crecimiento sostenido de la actividad económica. A fines de este año se va a cumplir el ciclo histórico de crecimiento económico más extenso y de mayor magnitud de la tasa de expansión del PBI –más del 8 por ciento anual– de la historia económica argentina. La valoración productiva como eje del actual proceso, en reemplazo del regido por la valoración financiera, permitió la rehabilitación y reindustrialización de la estructura productiva local, que posibilitó aumentar la productividad e incentivar la creación de empleos. En este contexto, la política de negociación salarial hizo posible obtener incrementos en los salarios reales de los trabajadores formales, incorporar más de un millón de nuevos jubilados e ir recuperando significativamente la vergonzosa jubilación mínima heredada del neoliberalismo.

El sostenimiento de la política económica y la preservación de medidas macroprudenciales, como el control de capitales, el manejo racional de las reservas internacionales y la regulación del mercado cambiario, han permitido amortiguar los impactos en nuestra economía de la crisis financiera internacional. Así, la suerte de nuestro país en la actual coyuntura está más vinculada con las implicancias de la crisis en un socio regional tan relevante como Brasil y con la variación de los precios de los productos primarios exportables, que con los avatares directos del irracional funcionamiento del sistema financiero internacional, respecto del cual hemos logrado mayores grados de autonomía.

En materia de política internacional, durante los últimos años nuestro país ha jugado un rol fundamental en la crítica global al funcionamiento de instituciones como el FMI y ha participado en iniciativas internacionales tendientes a su radical transformación en beneficio de los países de desarrollo medio y bajo. Ha sido escenario de multitudinarias manifestaciones de repudio y contribuido al rechazo de estrategias tendientes al libre comercio, como el ALCA. Y ha colaborado activamente, junto a numerosos países de la región, en el establecimiento de agendas de integración económica, social y política. En el contexto de la actual crisis, las recientes intervenciones de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en foros internacionales sobre la irracionalidad del sistema financiero mundial y la necesidad de crear formas más virtuosas de regulación en esa materia evidencian una continuidad en la búsqueda colectiva de mayores grados de libertad para las políticas de desarrollo nacional y regional.

En este marco, llaman la atención las afirmaciones apologéticas de algunos funcionarios gubernamentales sobre la necesidad de “reconectarnos” a las, hoy en debacle, esferas financieras internacionales. El sentido ideológico y político de tales discursos, desconectados del carácter de la política exterior concreta actual y reciente, parece intentar discurrir en la dirección de una resignificación de los actos de gobierno hacia senderos más ortodoxos. En todo caso, resulta más racional y adecuado, en términos políticos y económicos, continuar la reconexión integradora con países de la región y de características relativas similares, como condición para establecer nuevas dinámicas de vinculación internacional tendientes al desarrollo y la equidad.

Intervención pública
El desafío de alcanzar avances significativos en materia de distribución del ingreso, luego de treinta años de concentración creciente, requiere un enfoque de la problemática del incremento de los precios radicalmente diferente de la vigente durante la etapa neoliberal, rescatada recientemente por algunos economistas de origen heterodoxo. La necesaria recuperación de los mecanismos de intervención pública en materia económica es un prerrequisito indispensable para desarrollar una política de ingresos que contemple la reciente aceleración en el incremento de los precios. El control de la evolución de los precios internos debe plantearse garantizando la preservación y el progreso de las mejoras que se han ido obteniendo en la distribución del ingreso. En tal sentido, la política antiinflacionaria debe ser funcional a políticas de distribución y no a la inversa, respondiendo al carácter estructural de la economía argentina.

Resulta prioritario e imprescindible tener en cuenta que el incremento sostenido de los precios erosiona los ingresos de la clase trabajadora y del conjunto de la población de ingresos fijos, al tiempo que amenaza uno de los pilares centrales del modelo económico: el tipo de cambio real. También es necesario considerar que las tradicionales y conocidas políticas de ajuste y estabilización sustentadas en apreciaciones cambiarias, restricciones al consumo popular y/o enfriamientos de la economía sólo se mantienen empeorando la vida de los sectores populares.

Dada la concentrada distribución de la riqueza, como rasgo estructural de la economía argentina, resulta fundamental una política pública intensa dirigida a la recuperación sostenida del mercado de trabajo e incrementos salariales que superen la inflación y los incrementos de productividad, de manera de aumentar la participación de los trabajadores en el ingreso total.

Sostenemos que el Estado debe enfrentar las tensiones entre los intereses de clase en torno de la apropiación de los frutos del crecimiento económico. Para ello es indispensable regular el comportamiento de los sectores económicos dominantes con el objetivo de viabilizar la redistribución social del ingreso. Todo lo cual exige dotar al Estado de instrumentos válidos para enfrentar la puja distributiva e intervenir eficientemente en el comportamiento de los agentes oligopólicos y monopólicos presentes en las cadenas productivas, fruto de un proceso histórico de concentración económica.

El esquema de retenciones propuesto en la resolución 125 y sus enmiendas aprobadas en la Cámara de Diputados habrían permitido mejorar el desacople de los precios internos de los alimentos de los fijados en el mercado internacional, preservando los salarios reales, y favorecer sustancialmente a los pequeños productores. En tanto las retenciones permiten mantener aislado el nivel de precios internos del vigente en el mercado internacional, la movilidad del esquema actúa moderando el efecto de las variaciones de este último. Su aplicación habría favorecido el desarrollo industrial nacional, al funcionar como un sistema de tipos de cambio múltiples. La experiencia reciente muestra que los propios productores se habrían visto protegidos ante una baja del precio internacional de oleaginosas y cereales. El debate sobre el uso de este mecanismo posee profundas raíces en nuestra historia nacional desde la imposición del esquema agroexportador de 1880.

La consolidación de una estructura productiva diversificada y el incremento de las ganancias de competitividad requieren de una intervención planificada del Estado. Es un ejercicio soberano imprescindible para coordinar los objetivos de la política económica en múltiples niveles, incorporando programas sectoriales específicos y regímenes de promoción a la exportación y a la innovación tecnológica, que apunten a resolver las problemáticas más complejas de los distintos sectores productivos. La ausencia de políticas efectivas en este sentido, así como de avances en el necesario diseño estratégico de un proyecto económico de transformación nacional, conducen a sostener la política económica exclusivamente en la reforma macroeconómica acompañada de medidas coyunturales aisladas. Por este sendero quedarían nuevamente postergadas las definiciones de largo plazo de orden estructural y restringido un diverso conjunto de estrategias eficientes para reducir la enorme brecha social heredada.

Encrucijada
Una mirada atenta permite advertir un escenario de intensas disputas por el rumbo que asumirá la política económica futura, su perfil socioeconómico, su influencia sobre los proyectos regionales posibles y el carácter de la democracia misma en nuestro país. Y es en el carácter de ese escenario, con los desafíos e interrogantes que nos propone, donde radica la enorme riqueza y oportunidad de la etapa.

Luego de un extenso período de vigoroso crecimiento económico, basado en una dinámica de acumulación endógena con incremento constante del empleo, y habiendo logrado la reconstrucción institucional con eje en la defensa de los Derechos Humanos, el Estado y la sociedad argentina enfrentan una encrucijada cuya profundidad la ubica como un dilema central con incumbencias de largo plazo: la profundización de un paradigma de desarrollo socioeconómico, cambio estructural, distribución de la riqueza y ampliación de un concepto de ciudadanía radicalmente más amplio que el impuesto por las “señales” del mercado, o la reconstrucción del –hoy en crisis– modelo neoliberal en el contexto de políticas heterodoxas de validez indiscutible, que ubique a un puñado de elites y grupos económicos como los principales perceptores del excedente económico.

Esta encrucijada, que convoca a formas diversas de organización popular, a un ejercicio de ciudadanía democrática ampliada y multilateral, constituye el desafío de un laberinto no sólo argentino sino ya latinoamericano. Los conflictos desatados en Bolivia por la construcción de una sociedad y un Estado capaces de contener y proyectar a todo un pueblo, la refundación de Ecuador, las perspectivas en Paraguay, las diversas iniciativas en Brasil, Chile, Uruguay, Venezuela y Nicaragua, forman parte de esa búsqueda y esa oportunidad.

El retorno de la política al debate económico constituye una condición insoslayable en la actual etapa. La viabilidad efectiva de un programa de desarrollo económico con inclusión y distribución resulta impensable sin la organización y expresión de las clases y sectores populares destinatarios de este cambio de época. Durante el reciente conflicto por la aplicación de retenciones móviles, el hoy escaso desarrollo de los movimientos sociales y políticos –en relación con la magnitud de los desafíos actuales y el surgimiento de la nueva derecha—, configuró un escenario cuyos actores fundamentales fueron el Gobierno y los empresarios del sector, devenidos estos últimos el grotesco intento de encarnación mediática de un supuesto “pueblo”.

Como emergente de las paradojas de la etapa, el Estado ejerció la representación de un pueblo cuya organización no fue suficiente para materializarse en la escena política, poniendo en cuestión con esa imposibilidad la legitimidad de una medida dirigida a preservar el salario real.

El rumbo de cambios iniciado hace escaso tiempo y la continuidad de las políticas de desarrollo requieren la recuperación y reconfiguración de un Estado de nuevas características. Lejos de la estructura burocratizada, que durante décadas ha mostrado sus estrechos límites en numerosos aspectos, se presenta la necesidad de construir un Estado dotado de las herramientas para intervenir activamente en el sendero social, económico, productivo y distributivo. Capaz de resignificar y recuperar su rol en la planificación del desarrollo y la construcción de un proyecto nacional y democrático. Consustanciado en su diagramación institucional e instrumental con objetivos económicos inclusivos, y consciente de las restricciones estructurales y sociales que enfrenta. Pensado de manera multilateral, en tanto regulador social imbricado por las demandas y necesidades de una sociedad civil activa y diversa, plural e incluso contradictoria.

Desarrollo nacional
Resulta fundamental continuar y profundizar la actual agenda regional e internacional de nuestro país. La crisis actual, centrada en las principales economías del planeta, evidencia la necesidad de avanzar en las iniciativas de integración. Más aún, constituye una oportunidad para establecer formas de coordinación diferentes de las impuestas por los estrechos límites del paradigma conceptual dominante hasta hace pocas semanas en materia de economía internacional. Tales acciones son: el crecimiento de Unasur, la profundización del Mercosur ampliado, la coordinación macroeconómica conjunta, la desdolarización de los intercambios, el Banco del Sur y la banca de desarrollo en general, el crecimiento de la demanda interna y la distribución de la riqueza a escala regional, la resolución de asimetrías, el desarrollo de ciencia y tecnología. Para su éxito, estas iniciativas deben contar con una escala regional que las haga posibles.

Sostenemos que sólo la intervención consciente y planificada del Estado, y en particular la dirigida a proteger a los sectores populares más vulnerables, es capaz de articular un modelo de desarrollo nacional que persiga el bienestar general por encima de los intereses económicos particulares. Una hipotética actitud pasiva ante los conflictos latentes y explícitos dejaría el camino libre para la imposición de los intereses de quienes concentran el poder económico en la Argentina.

Para impulsar un modelo económico de desarrollo con equidad es indispensable la reconstrucción de un imaginario social que recupere la relevancia de lo político y la intervención del Estado como requisito para promover el crecimiento de la Nación.

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