viernes, 13 de agosto de 2010

Contundente

Mirta Ventura (*)
Agosto 2010


Los episodios políticos expresados por el discurso de Biolcati en la rural, la reunión de algunos integrantes del grupo A con los jinetes de la mesa de enlace y la que tuvieron los exponentes del Peronismo Federal con Magnetto, nos hicieron rescatar de la ambigüedad a las palabras terminantes: oligarquía, derecha, reaccionario, progresista. El lenguaje recobra fuerza. Es contundente. Mucho se ha analizado y concluido con estos hechos, por demás significativos. La evidencia de la impunidad mostrada, asociada al poder, no deja lugar a la duda. Son oligarcas, son la derecha.

A los que dicen que hay que dejar la crispación, consensuar, acordar, les digo que no es posible con esta oposición. Son transparentes, aunque se disfracen. Es conveniente avanzar con prudencia, mas con contundencia.

Los mejores momentos logrados en los últimos años, surgieron de aquellos acontecimientos en donde se diferenciaron más el oficialismo y la oposición. Después del fracaso con la 125 y de la derrota electoral del 28 de junio de 2009, el gobierno tuvo las respuestas superiores y se consiguieron los mejores frutos, desde el punto de vista de la profundización del camino a la distribución del ingreso, la seguridad social y la libertad de expresión. Recuperación de las jubilaciones por el estado, actualización de las jubilaciones por medio de la ley de movilidad aplicada dos veces por año, Ley de Medios, Asignación Universal por hijo, son ejemplos de este rumbo. Resultados que deja descolocada a esta máquina de impedir, en que se han constituido estos grupos opositores.

Hay algunos, que pretendiendo ser compositores no confrontativos, dicen mantenerse imparciales, de algún modo neutros. Éste no es un momento en que esto sea loable. Los hechos son cada vez más contundentes. La derecha se junta, están decididos a parar este proceso y volver al añorado neoliberalismo. Biolcati no lo ha disimulado y quienes se han prestado a resignar su papel de político en manos de las fuertes corporaciones, mostraron con prístina claridad, en que lado del río están.

Ser autónomo, no es ser neutro. La autonomía debiera servir para poder marcar cuestiones, que a su entender, se deben profundizar o mejorar. No es lo mismo que neutralidad, que es grave en tanto no se puede ser neutro cuando se está definiendo si seguimos avanzando, o si retrocedemos al elogiado país para pocos del centenario.

En la ciudad de Buenos Aires, tenemos un ejemplo actual, además de los que conocemos del pasado, de cómo resulta un gobierno de derecha en manos de un exponente no político, supuestamente abocado a la gestión. Escuchas ilegales, curriculums devenidos prontuarios de los componentes de la Policía Metropolitana, disminución de los presupuestos de educación y salud, cierre de cursos en las escuelas municipales...son algunas de las ventajas que han ofrecido a los ciudadanos. En tanto, la eficiencia declamada en las áreas previsibles (higiene, tránsito, calles, parques, controles, etc) no la han mostrado.

Cada vez que se necesitó, ante la adversidad, el gobierno se reinventó y provocó la fisura de ese bloque fuerte, uniforme, antagonista que ahora decide mostrarse como tal.

Cuando Biolcati habla, o Magnetto se muestra, no lo hacen para todos, departen con los suyos y con la oposición, que está dispuesta a representar sus intereses. Tenemos mucho para hacer, los que somos progresistas y sabemos bien qué queremos decir con nuestro lenguaje. Conocemos bien quiénes son estos oligarcas, esta derecha. Es un buen momento para la política. Es un buen momento.



(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)